DIETA LÓGICA Y ALIMENTACIÓN EMOCIONAL

Este es mi concepto para explicar que la alimentación nos tiene que aportar todo lo que nutricionalmente necesitamos (dieta lógica) y también una buena dosis de placer y emoción (alimentación emocional positiva).
Mi fórmula: Come saludable y disfruta, naturalmente.

Mis valores

Nutrición

Trabajo con dieta antiinflamatoria basada en el excelente modelo de la Dieta Mediterránea con sus beneficios demostrados para mantener un estado de salud óptimo, un adecuado peso corporal, protegernos de enfermedades y mejorar las patologías que podamos sufrir. Todo ello gracias a la gran variedad de alimentos frescos y de temporada, sobre todo vegetales, al contenido calórico justo y necesario, a la abundancia en vitaminas, minerales, antioxidantes y componentes antiinflamatorios como los omega-3, y al consumo mínimo de sustancias que perjudican nuestra salud como los azúcares, las grasas saturadas o la sal.

Emoción

La comida es pura emoción, la alimentación emocional es algo muy positivo pues podemos poner el placer de comer de nuestra parte para que nos ayude a cambiar a hábitos saludables. Cuando nacemos nuestra primera toma de leche materna está impregnada de una impresionante sensación de bienestar, seguridad y amor en brazos de nuestra madre. Comemos para vivir, pero también vivimos momentos especiales para deleitarnos con alimentos que compartimos con nuestros seres queridos. La cocina y la comida acaricia todos nuestros sentidos, vista, olfato, gusto, tacto e incluso el oído. Comer es un placer y nunca debemos obviar este aspecto.

Estilo de vida

Nuestro estilo de vida es importante y también influye en cómo comemos y cómo aprovechamos los nutrientes de los alimentos. Respirar y meditar para mantener el sistema nervioso en calma es de gran ayuda y también movernos para mantener el cuerpo y la mente sanos. Yo encontré un buen aliado en el yoga y, por eso, te hablo también de esta herramienta de salud que se adapta a las características de cada uno de nosotros. La fórmula es un estilo de vida que a cada persona le permita conseguir el máximo beneficio, siempre con toda la información necesaria que haga posible la comprensión y la convicción de que la mejora de los hábitos dietéticos es necesaria, posible y además placentera.

Proximidad y de temporada

El lugar en el que vivimos es muy importante, debemos cuidarlo. La dieta debe ser coherente con nuestro entorno y adaptarse al medio, al lugar y a al momento en el que vivimos. La globalización nos permite comer productos de cualquier lugar del mundo, pero tomar alimentos de proximidad y de temporada aporta mayores beneficios nutricionales, sensoriales y también medioambientales. Dependiendo de nuestras posibilidades podremos escoger entre alimentos ecológicos, de producción integrada, o convencionales, y en cualquier caso, todas son opciones que permiten una dieta saludable.

Microbiota

Es importante alimentar también de forma saludable a los millones de microorganismos que forman nuestra flora intestinal y corporal para propiciar que predominen las especies beneficiosas. Están en simbiosis con nuestro cuerpo, nosotros les aportamos un lugar donde vivir y ellos nos aportan beneficios en nuestro estado nutricional, nuestro metabolismo, nuestro sistema inmunitario e incluso en nuestro cerebro y nuestras emociones. La dieta y nuestro estilo de vida debe favorecer una flora intestinal sana. Forma parte esencial de nosotros, nos influye absolutamente en todo y la dieta es el factor externo que más influye sobre ella, además, de otros como el sueño, la actividad física o el estrés.